Desempolvando el Bocata de Chapas.

Se me hace raro verme desempolvar proyectos que creía que nunca más retomaría, y aunque es muy probable que no lo recordéis, hubo una vez en la que existió un blog llamado «El Bocata de chapas».

Escribía semanalmente sobre las noticas que habían sucedido durante la semana anterior. A cada una le diseñaba una chapa (una foto de el/la/lo protagonista sobre un fondo llamativo) que pretendía ser una especie de ‘Razzie’, o algo así…

Hice críticas mordaces sobre personajes famosos que metían la gamba, personajes casposos que nos hacían reír, o situaciones absurdas e indignantes. Encontré en «El bocata de chapas» una forma de dar mi opinión sobre lo que me rodeaba, y lo más importante: escribía.

desempolvando viejos proyectos
Ha llegado la hora. Desempolvemos el Bocata de Chapas.

Después de aquello, de hacer la última chapa (que creo que fue para Ángeles González Sinde, por su maravillosa (es ironía) Ley Side), dejé la bloggsfera para dedicarme exclusivamente a mis historias.

Y lo hice, en una ida y venida al infierno (que bonita y que cierta la metáfora). Tiempo después, y no muy lejos del día de hoy (depende de cuando estés leyendo esto), Arkaitz, del blog Origen Cuántico (espero que me estés leyendo, ¡Hola, Arkaitz!) me ofreció escribir el susodicho viaje al averno literario y con ello despertó al monstruo. Volvía a tener ganas de escribir en un blog. Y lo hice, y durante un tiempo fui un miembro cuántico (el chico de las fotocopias, el becario, el del café…), hasta que llegó el fin (que básicamente es lo que tiene un fin, que no se puede ir más allá de algo que ha terminado).

Tras quedarme huérfano en la literatura, y aunque colaboro y seguiré colaborando con la gran Consuelo Abellán (maestra del látigo, ama de los Diseccionadores y voraz lectora), un nombre me volvió a la cabeza: «El Bocata de Chapas». Era como que, pese a que me habían dado voz, necesitaba encontrar mi casa.

¿Por qué ese nombre?

Chapas

Porque soy basto, porque como me dijo una vez un amigo, «soy un huracán arrollador».

Quiero hablar de libros, de series, de juego y videojuegos, del teatro, de… de lo que me salga del badajo.

Porque soy más basto que un bocata de chapas, que no es otra variante de la mítica expresión de “Eres más basto que un arao” o “Eres más basto que unas bragas de esparto”.

¿Qué os voy a ofrecer?

Lo que he dicho antes. Voy a escribir de lo que me apetezca. Obviamente tiraré hacia el glorioso fandom (ahora es cuando estáis pensando ¡¡#OMFG otro blog de literatura!!), pero normalmente serán libros que he leído, series que he visto (tanto buenas como malas), películas, avances en los videojuegos a los que juego (aviso, ahora estoy jugando a “The Witcher 3” y próximamente empezaré “Dragon Quest”) y ya está.

Como no se me ocurre que más añadir, pediros que os sentéis, os pongáis cómodos y…

Bienvenidos al Bocata de Chapas.

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