Lucifer Vs Tom Ellis

Lucifer, el ángel caído, el Portador de Luz, la estrella de la mañana (o sea Venus), el que se reveló contra Dios y se transformó en rey de los infiernos, El Adversario… Sí, esta chapa va dedicada a él. ¿Por qué? Pues principalmente por el estreno de la última temporada en Netflix de la serie que toma su nombre del señor de las tinieblas.

Tom Ellis Vs Lucifer

Originalmente, ‘Lucifer’, fue un cómic que acompañaba la línea de los ‘Eternos’ de Neil Gaiman y narraba las aventuras de Lucifer Morningstar en el mundo de los humanos. El ángel caído, tras siglos de condena eterna, se cansó de regentar el inframundo y decidió darse una vuelta por el mundo mortal.

Y si en su momento hablé en el blog de Consuelo sobre quién tenía más poder, si el personaje de Geralt de Rivia o los glúteos de Henry Cavill, hoy vengo a preguntaros sobre si los abdominales de Tom Ellis pueden más que el misticismo que envuelve al personaje original.

Pero, pongámonos en antecedentes para poder comparar.

El origen del cómic.

Publicado en España por Norma, Lucifer ha ido cayendo, de editorial en editorial, hasta aposentar sus alas cortadas en ECC Ediciones. Es considerado un spin off, como ya he dicho, de la exitosa saga de ‘The Sandman’ de Neil Gaiman.

Desde que el ángel caído decide abandonar el reino de los infiernos, empiezan a suceder, así en la tierra como en el cielo, una serie de acontecimientos que amenazan con romper el divino plan que nuestro señor tiene para su creación, y que en lineas generales cuestionan lo que es bueno y lo que es malo.

El comic, impregnado con aires de misticismo sobrenatural, es una amalgama de tres mundos, diferentes panteones y personajes que aunque parezcan ser normales, no lo son. Al fin y al cabo, ¿qué es ser «normal»? A lo largo de más de sesenta números, las piezas de este rompecabezas cósmico se van uniendo para dar sentido a unas tramas que te dejarán con un sabor de boca más que agradable.

‘Lucifer’ cómic

¿Y que hay de la serie?

La serie, estrenada originalmente en 2016, también sufrió, al igual que la versión de Gaiman, una ida y venida de renovaciones y cancelaciones. De la mano de Tom Kapinos, y regentada por Tom Ellis, el ‘Lucifer’ que podemos ver en Netfllix, pese a narrar también las vacaciones que el diablo se tomó en Los Ángeles, tiene un aire totalmente diferente a la versión narrada en viñetas.

Alejada totalmente (‘totalmente’ en gran parte, porque tiene sus similitudes) del mensaje divino y de todo lo místico que nos presentan en el cómic, aquí Lucifer Morningstar, propietario de un famoso club de ocio nocturno, llamado LUX, se convierte en el ayudante de cierta policía, con la que obviamente mantendrá una tortuosa relación amorosa.

Pero oiga usted… Es Tom Ellis…

Elenco de 'Lucifer'
Los protas de ‘Lucifer’

Diferencias y similitudes.

Lucifer Morningstar

La primera diferencia notable es… ¡LUCIFER ES RUBIO! Cuando los vi me acordé de cierto vampiro de Anne Rice, descrito en las novelas como un niño de aspecto angelical, de ojos azules, pelo dorado y rizado, apodado el ángel de Botticelli, y que fue interpretado por el macho ibérico Antonio Banderas y caracterizado con una peluca más negra que el culo de un grillo y peinada con un alisado japonés inmaculado…

Pero da igual, porque no es el color del pelo lo que hace que Lucifer Mornigstar sea Lucifer Morningstar, sino por su… ¿Encanto? Como el ser un ángel caído no era suficiente, en la versión interpretada se dotó al personaje con ciertas habilidades que incrementaban el magnetismo del personaje, y que en cierta medida sí que podían haberse sacado de la interpretación del cómic:

  1. Lucifer Morningstar es incapaz de mentir. Pese a que todo el mundo piense que es el señor de las mentiras, que es el que usará cualquier treta para conseguir tu alma, él sería incapaz de decirte que te queda bien una camiseta, cuando en realidad te hace gordo.
  2. Es capaz de que confieses cual es tu mayor deseo. Y esto es lo que usa para atrapar al culpable del crimen que les concierne, algo que no existe en la otra versión. Pero a la vez sí que hay algo que se pudo interpretar de esa forma, ya que en cierto número, Lucifer le entrega a una detective una caja en la que aparece lo que la gente realmente quiere.

La trama

Arcángel Raphael, hermano pequeño de Lucifer.

Otra de las grandes diferencias, como supongo que habréis deducido tras leer los orígenes de cómic y serie es la trama. Donde se narra una aventura sobrenatural y se describen criaturas míticas, se nombran ángeles, demonios y se pone en tela de juicio el mito de la creación, con alguna pincelada policíaca, ha dado lugar a una historia policíaca en toda regla, de las que reponen a todas horas en televisión, donde la única particularidad es que el compañero gracioso, y talentoso, del que se terminará enamorando la protagonista, es el Lucero del alba. Pero ojo, no es algo malo.

La trama mitológica en la serie ha quedado relegada a un segundo plano, normalizando personajes bíblicos, como el propio Caín, o su madre, Eva, jugando con la dualidad de lo mundano y lo divino. Si que es cierto que hay ciertos paralelismos entre ambas versiones, pero dado el elevado número de diferencias entre las historias pueden tratarse como guiños u homenajes a la historia principal.

Así pues, los diferentes hilos del cómic, como ‘La casa de las salas sin ventanas‘ desaparece totalmente, la presencia de personajes como ‘Los Basanos’ (unas cartas de tarot creadas por otro ángel caído) no existe, ni Elaine Belloc… con lo que pasamos al siguiente punto: Los personajes.

Los personajes

Si algo tiene la historia del ángel caído en su versión de cómic es la presencia de personajes que van, vienen, desaparecen y vuelven a aparecer. Envueltos todos con una atmósfera arcana, los personajes están orientados y creados con un propósito sobrenatural. Incluso los personajes mundanos, los que desconocen la batalla cósmica que está teniendo a su alrededor, terminan contagiados por el plan inefable del altísimo.

Por otro lado, en la adaptación, ocurre todo lo contrario. Todos los personajes, los de origen sobrenatural, al convivir diariamente con lo mundano, terminan envidiando lo cotidiano, y derrumbando las máscaras con las que se habían instalado en el mundo mortal, para hacerse otras que encajen todavía más.

Comparación entre el Lucifer de Neil Gaiman y la serie de Netflix.
Mazikeen, clavada al trono del Infierno.

Así pues, las diferencias que existen en la trama, hacen que ciertos personajes originales de los cómics se vengan a menos, y otros, creados exclusivamente para la serie, se eleven con un glorioso protagonismo no deseado. Por ejemplo, Mazikeen, hija de Lilith y soberana del infierno cuando Lucifer se va de viaje a su propio universo, interpretada por Lesley-Ann Brandt, es relegada a una camarera que termina evolucionando en cazarecompensas, perdiendo ese aire seductor que le da la media máscara con la que siempre tapa la mitad deformada de su rostro.

Pero por otro lado, tenemos al personaje que por definición se transforma en lo impensable: la psicóloga del demonio.

Originalmente, pensando que se su paciente sufre de algún trastorno de personalidad, la doctora Linda Martin, interpretada por Rachel Harris, brilla por la inocencia de no saber quién es en realidad su paciente. Hasta que todo se descubre.

Uno de los personajes que me llamó la atención fue la de la detective Ella López (Aimee Garcia), que tiene un sexto sentido a la hora de identificar las causas de las muertes de los cadáveres, del crimen del capítulo y una fé descomunal en el padre de Lucifer. En cierto momento tuve una teoría, que no voy a exponer, para evitar spoilers y que no se alejó de la realidad. Dicho personaje, por sus características y esas posibles habilidades especiales, podrían compararse a los de Elaine Belloc, sobrina de Lucifer y que “únicamente” tiene un papel todopoderoso en la historia de los cómics.

Y por último están Dan, Amenadiel y ‘La inspectora’. No merece la pena hablar de ellos. 😉

En definitivas cuentas…

Creo que no hay una versión mejor o peor. Ambas historias son entretenidas pero depende de lo que busques, no te aventures en la otra. No busques al Lucifer de los cómics en la serie y viceversa.

Donde el cómic es una idea original, la serie no deja de ser una adaptación con la intención de abarcar a un gran número de espectadores. El argumento de la misma está un poco sobado, porque salen series de debajo de las piedras en las que la inspectora seria termina enamorándose de su compañero, que resulta que es de todo menos policía, y viven una tortuosa y complicada relación. Lo que a ‘Lucifer’ la hace diferente es, como he dicho, ese toque sobrenatural que pretende hacer mundano lo divino.

¿Y qué es lo que tiene de bueno el cómic? Unas tramas que no te dejan indiferente, donde en la típica batalla de el bien contra el mal, el mal es el bien y el bien es el mal… (vuelvo a parecerme a M.Rajoy).

El caso es que sea como sea, la serie nos ha regalado momentazos como esa genialerrima versión del ‘Creep’ de Radiohead…

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